Ya tengo mi nueva lámina sostenible y mi marco a conjunto. ¿Y ahora qué? ¿dónde y cómo lo cuelgo? Sí, lo has percibido: los detalles marcan la diferencia. Seguro que en más de una ocasión te has encontrado con locales que irradiaban paz y armonía. En las paredes apenas lucían un puñado de cuadros, pero el equilibrio era tan preciso como el que logra el funambulista sobre el alambre.   ¿La clave? Una correcta elección de los diseños junto con una colocación precisa. Algo aparentemente tan sencillo como colgar un cuadro puede marcar la diferencia. Detalles sutiles, como los que te mostraremos a continuación, servirán para convertir un espacio frío en una acogedora estancia, y a dar la vuelta definitiva a tu espacio más personal.   El equipo de Dentro nos hemos reunido para proporcionarte la guía más completa para aprender a colgar cuadros: alturas, distancias, métodos, composiciones… ¡allá vamos!

¿Dónde colocar el cuadro?

Puede que tengas muy claro dónde vas a poner el cuadro, pero antes de fijarlo a la pared te recomendamos hacerte una pregunta:

¿Es imprescindible anclarlo a la pared?

Y es que a veces nos empeñamos en colgar los cuadros, ¡y no siempre es necesario! Prueba a apoyarlo en un mueble o en la estantería, o por qué no, en la encimera de la cocina. ¿Te gusta lo que ves? Nosotros solemos hacerlo en nuestros propios hogares y, al mostrárselo, muchos de nuestros clientes se sorprenden con el resultado.   Si estás decidida o decidido a colgarlo, asegúrate de lograr el perfecto equilibrio en la pared. Las dimensiones deben ser adecuadas, esa es una regla básica que aprendimos en nuestra formación como diseñadores. Un cuadro pequeño deslucirá colocado en solitario sobre una superficie grande, pero cobrará protagonismo en ese mismo espacio si lo rodeas de otros diseños.   La misma sensación de desequilibrio se producirá si colocas un cuadro grande en una pared de tamaño reducido. No es la mejor elección.   En nuestra tienda de pósters en Barcelona podemos ayudarte a seleccionar la lámina que mejor se adapte a tu espacio, ¡no dudes en consultarnos!

Altura ideal para colgar un cuadro

La regla universal es que el centro de la obra debe estar situado ligeramente por encima del nivel de los ojos en cuadros pequeños y medianos (de hasta 80 centímetros) y ligeramente por debajo de dicho nivel en obras de gran tamaño.   En España, la altura media es de 174 centímetros, por tanto sobre el papel esa sería la medida de referencia para situar el centro de los cuadros. Por lo general, el centro del cuadro debe estar colocado entre 160 y 175 centímetros. ¿Y cuál sería la altura correcta para un grupo de cuadros? En este caso se deben reunir en torno a una línea central imaginaria situada a la altura antes comentada.   La excepción son los cuadros colgados sobre muebles y sofás, ya que son estos elementos los que marcan la altura ideal, situándose el cuadro entre 15 y 30 centímetros por encima de ellos. Si lees más adelante, te contamos cómo.

Distancias entre cuadros

Es otra de las preguntas que a menudo surgen son las distancias ideales entre los cuadros. Te explicamos cómo decidirlas en función del número de cuadros.

Distancia entre dos cuadros

Por norma general, la distancia entre dos cuadros oscila entre 5 y 10 centímetros. Esto es válido para las medidas más habituales, pudiendo aumentar el espacio en los cuadros más grandes. En nuestra tienda tienes pósters online de diversas medidas que se adaptan a la regla de separación general antes comentada.

Distancia entre tres o más cuadros

Cuando hay más de dos cuadros en la composición, la norma suele ser mantener la distancia elegida tanto en los laterales como en la parte superior e inferior.   De nuevo, es recomendable moverse en el rango anterior, entre 5 y 10 centímetros. Se puede usar un margen un poco menor, en torno a los 3 centímetros, con cuadros muy pequeños, y superior a los 15 o 20 centímetros si las obras son de gran tamaño. Verás que teniendo en cuenta estas distancias, tu composición tendrá mucha más fuerza y presencia.

¿Cómo colgar cuadros encima de muebles o del sofá?

Deben situarse entre 15 y 30 centímetros por encima del elemento en cuestión para integrarse correctamente. Además, conviene evitar ponerlos cerca del techo porque se rompe la línea natural de visualización, dando la sensación de que el cuadro está flotando.   Tampoco deben sobrepasar el ancho del sofá, del mueble o del cabecero de la cama para conservar la armonía del conjunto. Lo ideal para mantener la línea visual es que el cuadro o el conjunto de cuadros ocupen en torno a dos tercios del ancho total del mobiliario.   Si el mueble es muy alto, deberías replantearte la ubicación. Estamos seguros de que encontrarás zonas mejores para colgarlo.

Composiciones de varios cuadros: consejos para acertar

Un conjunto de cuadros con armonía no es casualidad. Si quieres sorprender y dar todo el protagonismo a tu pared, te aconsejamos que elijas y estudies bien tus composiciones.

¿Hay reglas fijas en la composición con cuadros?

No, pero se deben tener en cuenta varios aspectos. Lo esencial es colocar los cuadros rectos y con cierta proporcionalidad evitando poner un pequeño cuadro como único elemento decorativo en una gran pared, o un gran cuadro en un espacio reducido. También es recomendable seguir “la norma” de colocarlos más cerca del mobiliario que del techo, para que la composición sea coherente y no parezca que el cuadro esté flotando.  

¿Cómo acertar en la composición?

La mejor idea, sobre todo si tienes dudas, es recortar cartulinas de un tono neutro (beige, gris, marrón…) con el tamaño exacto de los cuadros y pegarlas en la pared hasta acertar con la composición. Es un método sencillo y barato que te ayudará a visualizar mejor el espacio. Hay un sinfín de combinaciones: buscando formas y simetrías, con un gran cuadro como eje central de la composición o sin orden aparente…   Da rienda suelta a tu creatividad buscando la armonía. Eso sí, te recomendamos colocarlos en torno a una línea central imaginaria situada a una altura de entre 160 y 175 centímetros.

Colgar un cuadro paso a paso

Vale, vamos allá. Una vez asumidos todos los conceptos de composición, toca llevar tus bocetos a la realidad. Te lo hemos resumido en en cinco sencillos pasos. ¡Apunta!

Paso 1: decide la ubicación

Siguiendo los consejos anteriores, ya tendrás claro si te conviene colgarlo, o no, así como la altura ideal y la distancia con otros cuadros (si los hubiera).   Si no tienes clara la ubicación en la pared, algo muy útil es recortar un cartón con el tamaño exacto del cuadro. Pégalo donde, en principio, te gustaría ponerlo. Si no te convence al 100%, prueba otras ubicaciones.

Paso 2: elige un soporte de pared adecuado

La solución tradicional de taco, alcayata y anilla roscada, es universal y funciona para colgar todo tipo de cuadros con seguridad. Pero hoy día también existen numerosas opciones con adhesivos pensadas para evitar manchar y perforar la pared.Asegúrate que el soporte elegido se ajuste al revestimiento de la pared. Los adhesivos pegan en casi todas las superficies, incluyendo el gotelé fino, pero no son aptos en papel sin pintar, en vinilo, ni en gotelé de grano grueso.   Por otro lado, es importante comprobar que el soporte adhesivo sea capaz de sostener el peso del cuadro. Estas soluciones pueden llegar a soportar cuadros de cierto tamaño (con un máximo de entre 4 y 7 kg), pero son más recomendables para obras ligeras.

Paso 3: coloca las sujeciones del cuadro

Verificar el buen estado de las sujeciones del cuadro, si las tuviera, o colocarlas, es tarea obligada.   Si compras en nuestra tienda, nuestros marcos vienen con colgadores incluidos. Sin embargo, si ya tenías uno por casa y el cuadro no tiene ningún tipo de anclaje, puedes poner una anilla roscada. Para ello el truco es dar con el centro de gravedad, que no siempre coincide con el centro geométrico (a mitad del cuadro), de ahí los problemas que puedes tener si colocas la anilla justo en el centro.   Haz lo siguiente para dar con el centro de gravedad: coloca una punta, o un objeto similar, en la parte trasera del marco (hazlo en la moldura, no en la plancha trasera) de forma que quede en equilibrio. Muévelo hasta que se equilibre a la perfección. Marca el punto de equilibrio y enrosca la anilla.   En caso de querer colgar un cuadro pesado, coloca otras dos anillas en los extremos, a la misma altura que la primera.

Paso 4: comprueba dos veces, taladra una

En construcción hay una regla esencial: mide dos veces y corta una.Aplicado a los cuadros, la teoría dice que antes de lanzarse a perforar la pared hay que comprobar en varias ocasiones que el lugar sea el adecuado. Porque no querrás acabar con la pared como un queso Gruyer, ¿verdad?   Si tienes acompañantes en casa, pídeles que te ayuden a elegir la altura ideal (dentro de un rango de entre 160 y 175 centímetros). Una vez elegida, tienes dos opciones: si los marcos tienen colgadores, marca en la pared el límite superior del marco y, desde ahí, marca el punto en el que se sitúa el colgador. Ahí es donde tendrás que hacer el agujero. Si has colocado una anilla, tan solo tendrás que presionar el cuadro ligeramente contra la pared: la anilla dejará una pequeña marca sobre la podrás taladrar.   Si estás sola o solo, recorta un cartón con el tamaño exacto del cuadro. Pégalo en la pared y ajústalo hasta dar con la altura deseada. Una vez localizada, marca el punto del colgador o superpón el cuadro y presiona hasta que quede la marca de la anilla en el cartón. Ahora sí, taladra con tranquilidad.   Usa la broca y el taco adecuados para que la sujeción a la pared sea perfecta y enrosca la alcayata.

Paso 5: cuelga el cuadro y ajusta

Es posible que, debido a leves desajustes, el cuadro parezca ligeramente torcido, si fuera así comprueba que la alcayata y, dado el caso, la anilla estén completamente rectas.   Por último, si el cuadro tiene dos ganchos, lo ideal es realizar el primer agujero a la altura deseada y ajustar el segundo con un nivel de burbujas, así evitarás cualquier pequeño desajuste que pueda haber en el suelo. En caso de no tener nivel, mide desde el suelo, nunca tomes como referencia el techo.

Métodos especiales para colgar cuadros

¿Cómo colgar cuadros pesados?

Con cuadros grandes y pesados, la seguridad es esencial. No es necesario que perfores la pared hasta llegar a la del vecino, pero sí que es mejor que tomes ciertas precauciones.   ¿Qué se considera un cuadro pesado? Por encima de 5 kg. Si sobrepasa dicho peso, tendrás que perforar la pared.   Los adhesivos no te darán las garantías de sujeción necesarias. También deberás evitar las puntas y los ganchos clavados, la mejor solución es taladrar y colocar una alcayata roscada.   Una alternativa más profesional, pero también más cara y complicada, es colocar los cuadros pesados en guías o rieles.

¿Cómo colgar cuadros sin taladrar?

Hay buenas alternativas tanto para colgar un cuadro en pladur como para hacerlo en cualquier pared sin agujerearla.   Lo primero que debes valorar es el peso. Por debajo de cuatro kilogramos puedes colgar el cuadro sin clavos ni agujeros. Nuestros marcos pequeños (30×40 cm) y medianos (40×50 cm) entran perfectamente en esta opción.   ¿Cómo hacerlo? Elige un soporte con adhesivo. Hay de varios tipos, la mayoría usan una especie de velcro para unir la pegatina de la pared con la del cuadro. Es importante que el adhesivo sea de calidad contrastada para asegurar la fijación a largo plazo. Dormirás más tranquila sabiendo que no se despegará a las cinco de la mañana, ¿verdad?   Eso sí, ten en cuenta que determinadas superficies no son aptas para este tipo de adhesivos: el gotelé grueso, el papel sin pintar o el vinilo. Lo ideal son superficies lisas y regulares.

Colgar cuadros sin marcos

Quizás, por el estilo decorativo de tu hogar, no te encaja enmarcar tu póster, canvas o lienzo.  Tranquila, los cuadros sin marco pueden preocupar, pero no presentan dificultades a la hora de colgarlos.   En el caso de un lienzo o un canvas, suelen ser muy ligeros y se prestan a soluciones sencillas y resistentes, como las tiras adhesivas con velcro que mencionamos anteriormente. También puedes optar por clavar unos cuelga fácil.   Personalmente, en Dentro descartamos la cinta adhesiva si la quieres colocar directamente sobre nuestras láminas, ya que, al sacarla, el póster podría echarse a perder. A continuación te mostramos algunas opciones que te podrían servir en el caso de que quisieras colgar tu lámina decorativa sin utilizar un marco convencional.  

Ideas originales para colgar cuadros

Menos es más. Comprar un póster de nuestra tienda y colgarlo con un sencillo marco es suficiente para aportar un toque original a cualquier espacio. El minimalismo funciona y nosotros siempre lo aconsejaremos.   Sin embargo, hay formas originales de colgar cuadros y pósters que pueden ayudarte a aportar un toque distintivo.   Desata tu creatividad. ¿Con cuál te quedas?:  
  • Colgar pósters en perchas de la ropa.
  • Fijar cuadros con cuerdas, alambres o cadenas.
  • Anclar cuadros de percheros.
El límite está en tu imaginación, déjate llevar.   Desde Dentro queremos ayudarte a hacer de tu hogar un espacio más personal y agradable. Las reglas que te contamos son básicas, pero verás que funcionan. ¡No dudes en compartir tu resultado con nosotros! Nos hará ilusión saber que te han sido útiles. Si tienes cualquier duda, déjanosla en los comentarios. Estaremos encantados de echarte una mano.   Hasta pronto,   – Dentro team